lunes, 16 de febrero de 2009

El corredor de fondo

Después de una temporada sin escribir nada, vuelvo con otro artículo de esos que cuestan leer, no por su contenido, sino por su longitud. Sin embargo, esta vez no he sido yo el autor, sino que este fragmento es de un escritor uruguayo llamado Marciano Durán. Muchas gracias a Javi por enviármelo y darme permiso a publicarlo.

Esos locos que corren

Yo los conozco.
Los he visto muchas veces.
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.
Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan...
sólo para disfrutar del descanso.
En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.
Yo los he visto.
Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan championes con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados.
Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo.
Están tratando de ganarle a alguien.
Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse... y siguen.
Se inscriben en todas las carreras... pero no ganan ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia.
Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años. Son hombres y mujeres..
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.
Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.
Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.
Son sus referencias de carrera: ´Cinco que corren parecido a mí´. Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.
Disfrutan cuando pasan a otro corredor... pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.
Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.
Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.
Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.
No las preparan.... pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta.
No las preparan...son parte de ellos.
El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido.
¡Qué ganaron una vez más! No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas... pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros. Se inventan una meta en cada carrera.
Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.
Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien. Los he visto pasar.
Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado... pero siguen.
A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí.
¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.
Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.
Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice ´Llegué -Tarea Cumplida´.
Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.
Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos. Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.
Los he visto muchas veces.
Están mal de la cabeza.
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.
Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.
Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10. Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.
Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.
Están mal. -Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde..
-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.
Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.
Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo
mismo- una hora por día.
Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.
Dicen que la gente no se banca tanto silencio.
Dicen que ellos lo disfrutan.
Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos.
Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.
Están mal de la cabeza.
Yo los he visto.
Algunos solo caminan... pero un día... cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito.
En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.
Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.
Pican, frenan y vuelven a picar.
Me parece que quieren ganarle a la muerte.
Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.
Están completamente locos.

domingo, 1 de febrero de 2009

Round 1: Elche de la Sierra

Sí señores: ha vuelto el circuito diputación, y lo ha hecho a lo grande!. Es la segunda vez que corro esta prueba y confieso que es una de mis favoritas, a la vez que una de las más duras que he hecho hasta ahora, maratones incluídas.
Esta es una prueba donde los corredores de verdad se reivindican, y aquellos que van a correr por correr, sufren como cabrones. Y es que el perfil que propone esta carrera pone a prueba la capacidad de resistencia al dolor de piernas de los corredores que se atreven a disputarla. Súmale a todo ello un viento racheado algo fuerte y tendrás una carrera bastante infernal.


A pesar de lo dicho anteriormente, más de 700 personas se dieron cita en la salida de esta prueba. Quizás sea el mono de carreras y la falta de pruebas en estas fechas lo que hace que tanta gente asista a esta prueba, aunque la proximidad con las provincias de Murcia y Alicante también ayuda algo a la hora de atraer a la gente.
El desarrollo de la prueba es una auténtica pasada: el primer kilómetro discurre por las estrechas calles del pueblo, donde hacerse un hueco y adelantar a la gente es más complicado que adelantar en la Fórmula 1. Tras ese primer kilómetro, tres más de bajada hasta el comienzo de la primera pared que sube hasta el Puerto Lope (en el kilómetro 5,5). De nuevo, una bajada increíblemente rápida hasta el Cortijo de la Hoya, donde hay que frenar el cuerpo si no quieres bajar rodándo (como prueba de ello, entre el km 7 y el km 8 invertí un tiempo de 3:09). De repente, al final de esta bajada y sin poder descansar ni un sólo segundo, aparece la segunda pared de la prueba: una rampa bestial de unos 800m con un desnival sumamente fuerte, que lleva hasta la Peña del Agua. Nuevamente, una bajada a tumba abierta de 2km hasta Caño de Villares, donde comienza la ascensión final hacia meta, una rampa de 3,5 km que hace aflorar el cansancio de los corredores y a más de uno deja en la cuneta.
Pero la recta de meta, una avenida de unos 300m totalmente abarrotada de gente animando sin parar, hace que el cansancio acumulado desaparezca y esprintes como si te fuese la victoria en ello. Chapó para la organización y para el pueblo.

viernes, 23 de enero de 2009

Media Maratón de Santa Pola

Segunda carrera del año, en una de las citas más concurridas del calendario español. Esta media maratón se beneficia del vacío competitivo existente en estas fechas en las provincias limítrofes (Valencia, Alicante, Albacete y Murcia), del buen tiempo que la playa proporciona y de un recorrido atractivo para todo el mundo. La combinación de estos factores hace posible que 5000 personas se citen un domingo por la mañana en un pueblo que cuenta con poco más de 31000 para recorrer sus pocas calles (es más, la mitad de la carrera discurre por urbanizaciones adyacentes).



Ver mapa más grande

La carrera en sí no tiene demasiadas complicaciones aparte de conseguir un buen puesto en la salida (5000 personas luchando por salir lo más adelante posible no puede ser bueno), pero si eres un poco hábil, siempre puedes colarte saltando las vallas y encajando toda clase de improperios de la gente lleva varios minutos intentando aguantar el sitio conseguido. Eso si, en el momento que se da el pistoletazo de salida, hay que saber tirar de codos y coger un buen ritmo que te permita rodar con la gente de alante sin necesidad de ir haciendo eslálom todo el rato para adelantar a la gente más lenta.
Hacia el kilómetro 1 la mayoría de las posiciones de cabeza ya están más o menos definidas: los africanos sacan 500 metros al grupo perseguidor y el resto se va agrupando en ritmos de carrera similares. Y encontrar tu grupo ideal es fundamental, pues cuando comienzas la primera de las grandes rectas (hacia el km 6), como sople un poco de viento vas a realizar un desgaste adicional como intentes hacer la guerra por tu cuenta.
Este año el viento soplaba del oeste, lo cuál quiere decir en que la vuelta de la primera recta y en la ida de la segunda tenías viento de cara. Y esos dos tramos de recta suman casi 8 kilómetros!!! Vamos, que o hacías amigos para iren grupo y arropado o te tomabas el día para hacer una rodada de 21 kms.
En lo que respecta al resto del recorrido, nada más que comentar.
Como comenté anteriormente, este recorrido lleno de rectas que te permiten mantener el ritmo hace que la prueba sea realmente rápida. Como ejemplo, el ganador invirtió poco más de 1h 4min, mientras que los 100 primeros clasificados realizaron una marca por debajo de 1h 18min. Por mi parte, volví a batir mi mejor marca personal, conseguida en Valencia, rebajándola hasta el 1:18:18, algo más de 1 minuto de mejora. Si no incurro en ninguna lesión, puede que me esté asentando en unos ritmos bastante comeptitivos para poder optar a meterme en la zona noble de las carreras populares, aunque para ello todavía me queda mejorar bastante. Pero todo se andará.
En lo que respecta al equipo, los chicos lo hicimos lo mejor que pudimos, pero 5000 personas son muchas y otros lo hicieron mejor que nosotros. Las chicas sin embargo tuvieron mejor suerte, y quedaron terceras en la general, llevándose un peazo copón y un cheque de 200 euracos.

viernes, 16 de enero de 2009

Gebresalassie se queda sin nuevo record de Maratón

Era una carrera perfecta: un recorrido total y absolutamente plano, en recorrido urbano junto al mar, programada a una hora temprana para evitar temperaturas altas y cuatro liebres que trabajaban para él con un único fin: batir de nuevo el record del mundo de maratón (2:03:59 en Berlín 2008) y embolsarse la bonita cantidad de 1 millón de dólares. Esta prueba perfecta era la Maratón de Dubai.

Pero había un factor externo con el que no contaban ni Gebre ni la organización de esta prueba: la climatología. A todos se le tuvo que quedar cara de tontos al ver que llovía. Y mucho. Este hecho no pareció afectarle demasiado en los primeros kilómetros, en los que las liebres tiraban de él a un ritmo de récord del mundo. Tanto es así que al paso por el kilómetro 30 todavía corría 10 segundos por debajo de su marca.

Pero amigo mío, en cuanto las liebres se cansan y dejan de tirar, hay que hacer el trabajo uno mismo y aportar ese granito de esfuerzo que siempre reservas cuando vas a rueda de alguien. Ni siquiera el férreo control de carrera que realizó su mánager, el cual lo siguió en moto durante toda la carrera cantándole parcial a parcial y controlando el ritmo en todo momento, pudo hacer que hacia el kilómetro 37 su ventaja se desvaneciese y empezase a rodar por encima de su propio récord.

Sin embargo, hay que quitarse el sombrero y hacerle la ola a este etíope de 35 añitos, que consiguió hacer un tiempo de 2:05:29, tiempo que viene a ser la octava mejor marca de la historia. Como se dice en mi tierra, para mear y no soltar gota.

En fin, el año que viene será… si el tiempo lo permite.

lunes, 12 de enero de 2009

10km Ciudad de Valencia

Ha nacido una nueva carrera en el calendario que pretende convertirse en un referente del calendario nacional en la distancia de los 10Km. Es una carrera que combina un recorrido completamente llano con la rapidez de un circuito urbano perfectamente asfaltado y un cartel de lujo con estrellas de talla nacional e incluso internacional. Y no, yo no formo parte de la organización, aunque la frase anterior parezca sacada de la publicidad de la prueba.

En el plano masculino, el cartel estaba encabezado por el maratoniano José Ríos (vencedor final) , Fabián Roncero (27º) y Jose Antonio Redolat (abandono por lesión). Por el lado femenino, la indiscutible estrella era Marta Domínguez (vencedora) y Marta Fernández de Castro, que colgaba oficialmente las botas en esta carrera y, como atleta valencia, quiso hacerlo en su tierra.

El recorrido estaba principalmente diseñado a base de largas rectas que discurren a ambos lados del antiguo cauce del Turia junto con las rectas de la Avenida de Blasco Ibáñez. Un circuito que, sin condiciones de viento, es realmente rápido. La única dificultad, por llamarla de de alguna manera, se encuentra en el kilómetro 5, tras el avituallamiento, donde se realiza un cambio de dirección de 180º y se atraviesa el recientemente inaugurado puente de las ciudad de las Artes y las Ciencias, que tiene una pequeña pendiente que te destroza el ritmo como vayas un poco jodido.


Sin duda esta era una prueba para salir a tope y valorar el estado de forma en el que me encuentro. Tomando como referencia mi última carrera, la San Silvestre de Albacete, mi objetivo personal era correr esta distancia en un ritmo entre 3:30 y 3:35 min/km, un objetivo bastante ambicioso para mí, pero que debe convertirse en mi ritmo habitual para esta temporada. Tras realizar un primer cuarto de carrera bastante rápido, intentando cazar al único compañero de equipo que iba por delante, el segundo lo realicé intentando mantener el ritmo del grupo en el que me había metido, cosa que hice sufriendo un poco, ya que en esos momentos se rodaba a 3:25min/km. Tras el avituallamiento, llegó la anteriormente mencionada zona del puente, donde me descolgué unos metros de dicho grupo y perdí el ritmo, lo que hizo que me quedase en tierra de nadie y rodando solo con un ligero viento lateral que empezaba a joder un poquillo. Sin duda, el tercer cuarto de carrera fue el peor, pero supe sobreponerme y mantener mi ritmo objetivo durante el último cuarto de carrera. Al final, un tiempo de 35:07, lo que da una media de 3:31min/km. Objetivo cumplido.

Ahh, y por equipos quedamos séptimos, pero al ser uno de los 5 con más representación (28 corredores), nos llevamos un merecido jamón del que daremos cuenta un día de estos.

Una de las novedades de esta carrera está en la empresa que ha grabado la carrera (paso del kilómetro 3 y meta) y ha colgado los vídeos. Como iba a quedar para la posteridad, a mi llegada a meta puse mi mejor sonrisa y posé como si hubiese ganado la carrera. Para que nadie se enfade, la empresa se llama www.corriendovoy.com

En el paso por el km 3, destacar que no perdí demasiado tiempo con respecto a una campeonísima como Marta Domínguez: pasé apenas 20 segundos después que ella.


viernes, 2 de enero de 2009

Test de Gavela

Desde hace tiempo he oído a compañeros hablar sobre un test que sirve para estimar de una manera aproximada el ritmo al que se puede realizar un maratón, haciendo dos series de 6000 metros a dieferentes ritmos. Tras una búsqueda por Google, resulta que dicha prueba se corresponde con el llamado Test de Gavela (en honor a Rodrigo Gavela, creador de dicho test). La descripción completa de este test se puede encontrar en este documento o en esta versión resumida que apareció en la revista runners.
Este test está pensado para ser realizado entre 10 y 12 días antes de la maratón (al menos, los datos que soportan los resultados del test se obtivieron así) y su metodología es bastante sencilla: se realizan dos series de 6000, con un descanso de 90" entre ellas. La primera serie hay que hacerla al ritmo que se espera llevar durante la maratón, para el cual puede tomarse como referencia el ritmo de alguna carrera (a ser posible una media maratón) reciente. La segunda serie debe hacerse a tope.
La clave del test es la diferencia en segundos por kilómetro obtenida entre ambas series: la diferencia debe rondar un valor específico que nos dirá, en caso de ser mayor, que nuestro ritmo en la primera serie fue muy bajo y, por lo tanto, podemos exigirnos más, o si es inferior, que nuestro ritmo en la primera serie fue excesivo y, probablemente, no aguantemos una maratón completa a dicha velocidad.
Existe una tabla en la que, para un determinado objetivo final en la maratón (digamos Sub 3 horas), se nos dan los ritmos que deberíamos llevar en ambas series de 6000 y la diferencia entre ambas. Es decir, que si queremos hacer una maratón en 3 horas, el primer 6000 deberíamos hacerlo en 25', y el segundo en 22:24, siendo la diferencia de 26". Dichos valores nos indican que nuestro máximo ritmo posible en una maratón sería de 4:10, siendo lo aconsejable ir a un ritmo de 4:15, lo que nos daría una marca final de 2horas 59minutos.



Marca Objetivo Primer 6.000 Segundo 6.000 Dif. Ritmo Posible Ritmo Probable Marca Posible Marca Probable
Sub 2:30 21:00 19:12 18" 3:30 3:33 2:27:41 2:29
2:35 21:30 19:36 19" 3:35 3:38 2:31:12 2:33
Sub 2:40 22:00 20:00 20" 3:40 3:44 2:34:43 2:37
2:42 22:30 20:24 21" 3:45 3:49 2:38:14 2:41
2:46 23:00 20:48 22" 3:50 3:55 2:41:45 2:45
Sub 2:50 23:30 21:12 23" 3:55 4:00 2:45:16 2:48
2:53 24:00 21:36 24" 4:00 4:05 2:48:47 2:52
2:56 24:30 22:00 25" 4:05 4:10 2:52:18 2:55
Sub 3 horas 25:00 22:24 26" 4:10 4:15 2:55:49 2:59
3:05 25:30 22:48 27" 4:15 4:21 2:59:20 3:03
3:10 26.00 23:12 28" 4:20 4:27 3:02:51 3:08
3:14 26:30 23:36 29'' 4:25 4:33 3:06:22 3:12
3:17 27:00 24:00 30" 4:30 4:39 3:09:53 3:16
3.20 27:30 24:24 31'' 4:35 4:45 3:13:24 3:20
3:25 28:00 24:54 31" 4:40 4:50 3:16:55 3:24
Sub 3:30 28:30 25:18 32" 4:45 4:56 3:20:26 3:28
Sub 3:35 29:30 26:18 32'' 4:55 5:06 3:27:28 3:35
Sub 3:40 30:000 26:42 33" 5:00 5.12 3:30:59 3:39
3:50 31:30 28:06 34" 5:15 5:28 3:41:31 3:50
Sub 4 horas 32:30 29:00 35" 5:25 5:41 3:48:33 3:59
4:15 34:00 30:24 36" 5:40 5:57 3:59:06 4:11
Sub 4:30 36:00 32:18 37" 6:00 6.18 4:13:10 4:25
4:45 38:00 34:12 38" 6:20 6:40 4:27:14 4:41
Sub 5 horas 40:00 36:06 39" 6:40 7:00 4:41:18 4:55
Acabar en control 42:00 38:00 40" 7:00 7:25 4:55:00 5:15


Otra posibilidad que he comentado es tomar una referencia de una media maratón previa. Por ejemplo, en la pasada Media de Valencia, realicé una marca de 1:19:23, a un promedio de 3:46 min/km. Este ritmo indica que debería poder realiza el primer 6000 en 22:36. Mirando en la tabla el valor más aproximado, vemos que sería en correspondiente a un tiempo final de 2 horas 42 min. Para validar este ritmo, debería ser capaz de hacer el segundo 6000 en 20:24, con una diferencia de ritmo de 21"/km. En caso de conseguirlo, mi ritmo aconsejado sería de 3:49, para conseguir una marca final de 2h 41min.

Sin duda, esta marca es mucho mejor que la que da esa otr fórmula que dice que hay que multiplicar por dos tu tiempo en media y añadirle un 10% (resumiendo: multiplicar por "2,2"), que aplicado a mi tiempo de 1:19:23, me daría un tiempo de 2h54min39s.
Sin duda, me quedo con el método de Gavela, que parece mucho más preciso (según su autor, su efectividad ronda el 100%, con una diferencia de 2-3 minutos arriba o abajo), aunque como todo en esta vida, habrá que probarlo para ver si es cierto.

jueves, 1 de enero de 2009

V San Silvestre de Albacete

Quizás la San Silvestre de Albacete no sea una carrera tan famosa y glamurosa como su tocaya de Vallecas; quizás aquí no vengan atletas de primer nivel con sus sponsors conocidos en el mundo mundial; quizás los telediarios no le den ni bola en estos días tan faltos de noticias.
Pero una carrera que es capaz de reunir 2200 personas un fín de año, a unas horas en las que todavía tienes la comida a mitad de camino del estómago (por no decir las cañas que más de uno llevaba en el cuerpo), una carrera en la que casi la mitad de los participantes se disfraza y da el espectáculo, una carrera en la que hay más público que en la cabalgata de la feria, una carrera así no la cambio por nada.



Y es que la afición por el atletismo (y la fiesta golfa) está calando hondo en los últimos años por estas tierras y no tiene pinta de que sea algo pasajero. Ver el dispositivo montado por la organización, digno de la media maratón de la ciudad, da una idea clara de la apuesta que ha hecho la diputación y el instituto municipal de deportes por fomentar el ejercicio y la vida sana.
En cuanto a la carrera, los tiempos son lo de menos, pues de las 2200 personas, unos 200 fuimos a competir y el resto fue de fiesta (es curioso que en las dos vueltas de las que constaba el circuito yo mismo doblase a un gran número de corredores). Pero bueno, los ganadores estuvieron en una media de 3 min/km y yo en una más que respetable media de 3:28, para hacer un tiempo final de 21:19 en los 6,3 km (6,1 según mi reloj GPS).
El único pero que tengo que poner a la carrera es que no consigo que ningún colega se apunte aunque sea para hacer el payaso un rato (aunque conozco a uno que no ha aceptado mi reto para la edición de este año 2009, pese a que asegura que es capaz de ganarme donde sea y como sea).

Un saludo, y Feliz Año Nuevo!!!!!!!!!!