sábado, 3 de octubre de 2009
Round 28: Pozo Cañada
Munera: mucho calor y cuestas asesinas
La Gineta: gente muy motivada para una carrera realmente rápida.
El Salobral: el asentamiento rumano ya no está. La carrera bien pese al aire que soplaba.
Cenizate: ni idea, pq estaba de boda en Cuenca.
Fuenteálamo: carrera asesina donde las halla. Resultado: contractura y dos semanas de recuperacion.
Villamalea: calor, calor, calor...
Mahora: carrera corta, con un poco de lluvia y realmente rápida.
Tarazona: nocturna y masiva. A la gente le va eso de correr de noche.
Caudete: empiezo a ir decentemente rápido.
Villagordo del Júcar: un entrenamiento que resulta ser una buena carrera en cuanto a clasificación.
Tras ello, un paroncillo de tres semanas por la Feria que, entre mojito y mojito, endulzo con la media maratón de Motril.
Y llega el retorno del circuito, con esta 28ª carrera. Se nota que la gente tiene 'mono' de competición, pues casi 900 corredores asisten a la salida.
El recorrido en sé es feo, feo... ya que consiste básicamente en recorrer la carretera que atraviesa el pueblo de un lado a otro. Una carretera totalmente recta y sin apenas desnivel. Lo único que hace realmente selectiva esta carrera es el fuerte viento que suele soplar, y que este año no quiso faltar a su cita.
En resumen, una carrera tan rápida como aburrida.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Campeonato de España de Media Maratón (Motril)
Casi un año ha pasado desde que nos dimos cuenta de que la marca mínima para participar en el campeonato de España de Media Maratón era más asequible que nunca, pues la Federación Española decidió aumentar a 1h20 dicho registro mínimo, quién sabe porqué. Pero el caso es que ello supuso que mucha gente pudiese acceder a la competición. Y entre ellos un servidor y varios compañeros.
Para la mayoría de los 5 integrantes que iniciamos esta aventura, éste era el primer – esperemos que el primero de muchos – campeonato en el que tomábamos parte y partíamos con tanta ilusión como un niño con zapatos nuevos.
Durante la semana previa, la ansiedad por el viaje fue in crescendo hasta el punto de que muchos no podíamos pensar en otra cosa. Sin embargo, el contar con un gran ‘delegado’ de equipo que (todo hay que decirlo, también es la ‘estrella’, pues no hay quien lo pille cuando se pone a correr…), que se preocupa por el más mínimo detalle, siempre ayuda a que todo salga a pedir de boca. Para dar cuenta de la preparación realizada, al llegar al vehículo que nos había de transportar a Motril, nos encontramos con un dosier de cerca de 50 páginas con toda la información relativa al fin de semana.
Pero para no aburrir al personal, vayamos al diario del fin de semana:
Viernes 18, 16 horas. Edificio de deportes.
Reunión de todos los integrantes del equipo que se dirige al campeonato. ¿Estamos todos? Pues va a ser que no. ¿Quién falta?
Exacto, es ella. Fiel a sus principios femeninos, se hizo esperar. Y eso que el presi de la sección acudió a despedirnos y desearnos buena suerte.
Una vez que todo el equipo estaba por fin completo, nos subimos a nuestro lujoso vehículo y pusimos rumbo a tierras granadinas.
Viernes 18. 18 horas. En algún lugar cerca de Murcia
Tras un par de horitas en nuestra limusina, el chófer decidió tomarse un respiro y pedir el relevo al volante. Ya de paso, decidimos parar en el pueblo más próximo para estirar algo las piernas y hacernos notar.
El dicho lugar – cuyo nombre nadie recuerda – hay quién descubrió su verdadera vocación en la vida
Pero sobre todo, pudimos merendar como dios manda: con productos frescos y de primerísima calidad.
Y digo esto para que nuestro entrenador sepa que no descuidamos nuestra preparación, pues aunque intentó ocultarse, le descubrimos espiándonos. Bueno, casi, sólo encontramos su coche.
Viernes 18. 21 horas. Granada
Tras otras casi 3 horitas de viaje en nuestro cada vez más lujoso vehículo (¡¡¡durante este tramo hasta teníamos hilo musical!!! Todo gracias a nuestro delegado-estrella- y ahora cantante… ¡¡Qué crack!!!) llegamos a Granada. Bueno, llegar no llegamos, pero la teníamos a la vista hasta que nos perdimos por las cercanías.
Como no nos aclaramos con el recorrido, un par de integrantes decidieron hacer una parada e invocar una danza a los dioses para que nos guiaran hasta el destino. Pero lo único que consiguieron fue arrancar una cara de auténtica perplejidad del gasolinero de turno que veía cómo dos colgaos se habían puesto a bailar en medio de su gasolinera.
Ese fue el momento de desplegar todo nuestro arsenal tecnológico y dejamos que el ‘tom-tom’ (más tarde re-bautizado como el ‘tonto-tonto’) nos llevase en volandas a nuestro hotel. Todo parecía muy fácil hasta que decidimos ponérselo difícil y nos metimos por la zona con más obras de Granada. Al final logró su cometido y nos llevó hasta el alojamiento, pero los continuos re-cálculos de ruta y la falta de una alimentación externa en la que recargar su batería (quién iba a decir que nuestro lujoso vehículo no contaba con un mechero de los de toda la vida que funcionase correctamente) dejaron unas secuelas irreparables.
Sin embargo, antes de llegar al hotel donde debíamos descansar durante esa primera noche, el chófer decidió que era mejor hacer un reconocimiento de la zona y recorrió todas las calles aledañas, ante los halagos y piropos del resto de acompañantes por tan gran idea.
Por fin llegamos al hotelito


Y nos encontramos con el primer contratiempo del fin de semana: el recepcionista ‘en prácticas’ se ha liado con la reserva y ha reservado una habitación menos de las pedidas. Afortunadamente, el recepcionista ‘experimentado’ busca una solución al entuerto que acaba con la chica del grupo durmiendo con dos de los chicos. ¡Qué gran putada para ellos! Y lo mejor de esta solución es que todos disponíamos de unas pedazo camas de matrimonio… para compartir, claro. Menos mal que nos respetamos y la cosa no pasó a mayores…
Viernes 18. 22:30 horas. Granada.
Tras instalarnos correctamente, el grupo decide realizar un entrenamiento previo a la carrera. Tras informarse en el hotel de los lugares preferidos por los granadinos para entrenar, nos decidimos por ir a la zona denominada como “Calle Elvira”. Tras observar los atletas locales, decidimos imitarles y seguimos su mismo entrenamiento, basado en series. Para empezar, unas series relajaditas: 4x(caña – tapa) R: lo menos posible.
Creo que es la primera vez en mucho tiempo en que todos opinábamos que el entrenamiento se había quedado corto. De ahí decidimos hacer unos cambios de ritmo para ganar velocidad.
¡Y vaya si ganamos velocidad! Fue visto y no visto.
Pero todavía nos sabía a poco. Por eso decidimos por unanimidad el agregar un circuito de fuerza que nos hiciera sudar y, cual inmortales, sólo dejase a uno.
Pero dos atletas con una gran forma sobrevivieron a este duro entrenamiento y decidieron entre ellos deshacer el empate realizando Oberones hasta que solo quedase uno en pié. Según cuenta la gente que los vio, este fue un gran duelo, pero desgraciadamente no existe prueba gráfica de ello.
Sábado 19. 10 horas. Granada
Dado que el entrenamiento de la noche anterior fue tan agresivo que muchos de nosotros estábamos cargados, decidimos realizar una pequeña sesión de descarga. Para ello:
Nos avituallamos…
Posamos…
Estiramos…
Corrimos…
Hicimos cuestas…
Recuperamos el aliento…
Y finalmente, volvimos a estirar…
(¡Qué estilazo!)
Sábado 19. 13 horas. Granada
Tras el entrenamiento matutino nos decidimos a realizar una visitilla a la zona antigua de Granada. Callejeando, llegamos a las puertas de una librería en la que encontramos expuesto en el escaparate un libro sobre las últimas técnicas de entrenamiento descubiertas durante los pasados años. Sin duda, una joya que no podemos dejar pasar, pues si se quiere mejorar, hay que contar con los mejores materiales y técnicas. Nos rascamos el bolsillo y adquirimos dicho folletín para hacérselo llegar a nuestro entrenador.

Tanto entrenamiento en las últimas horas había dejado nuestro cuerpo bastante debilitado, por lo que decidimos ponerle remedio e ir a realizar una recarga de hidratos y de proteínas como dios manda…
Sábado 19. 16 horas. Alhambra (Granada)
Sabiendo que la carrera estaba próxima y que debíamos ultimar nuestras posibilidades de entrenamiento, decidimos ir a la zona con la orografía más complicada del lugar: la Alhambra. Allí, los Palacios Nazaríes,
La Alcazaba...
el Generalife…
el palacio de Carlos V…
Y por supuesto el barrio del Albaicín…
Fueron testigos de nuestro último entrenamiento
Sábado 19. 20 horas. En un parking de Granada…
Cuenta la leyenda que a estas horas, el lujoso vehículo que transportaba al equipo rumbo a Motril sufrió un desafortunado percance al encontrarse de repente con una columna. Y como toda leyenda que se precie, tiee su parte de verdad…
Sábado 19. 21 horas. Motril
Tras recorrer la distancia que separa Granada de esta localidad, nos dirigimos rumbo al hotel que ha de acoger nuestra presencia durante la noche previa a la competición. Por fin llegamos a él atravesando una de las zona más concurridas del pueblo (madre mía, la de gente que había por allí!! Así a bote pronto, nosotros y… nosotros). El recibimiento fue muy caluroso, pues los dueños se volcaron con nosotros desde el primer momento (normal, eramos el 75% de su clientela para ese día) y pusieron a nuestra disposición sus más lujosas suites: grandes, limpias y con un olor a perfume que endulzaba nuestro olfato.
Por desgracia, no hay prueba gráfica de todo esto, pero sirva como analogía este pantallazo de un capítulo de la serie Family Guy:
Ante tal suite, uno de los integrantes del equipo declaró:
“Esta noche voy a dormir como un bebé en estas camas”
Más tarde supimos que lo que realmente quería decir era:
“ni de coña me meto en esa cama, yo paso la noche sentao o en el suelo”
Sábado 19. 22 horas. Por las calles de Motril.
Nuestro último entrenamiento por la Alhambra nos había dejado tan debilitados que decidimos recuperar fuerzas en un restaurante cercano. Esta vez sí, hicimos una recarga de hidratos como Dios manda…
Tras esta frugal cena, decidimos reconocer el recorrido de la carrera, para poder preparar la estrategia. Pero dado que era de noche y poco se veía, trasladamos la preparación de la estrategia a un conocido lugar de la noche motrileña…
Eso sí, al menos uno de nosotros pudo preparar su estrategia a conciencia: proporcionarle al cuerpo ‘gasolina’ durante la carrera para evitar el cansancio y correr más. Lástima que se olvidase su ‘gasolina’ en el lugar elegido para preparar esta estrategia.
Sábado 19. 23 horas. Residencia base.
Todos en la cama para descansar (y cuando digo todos, es ‘todos’).
Domingo 20. 8 horas. En algún lugar entre la residencia base y la salida
Amanece un gran día y el equipo se encamina hacia la zona de salida…
Para confirmar que realmente estamos en el pueblo que toca, nos retratamos en un lugar característico…
Pero entonces nos damos cuenta de una cosa: no hemos desayunado todavía!!! Hay que poner remedio a ello…
Tras un buen desayuno, nos dirigimos a la línea de salida. Allí, mientras esperamos con ansia el inicio de la carrera, calentamos con gran intensidad…
Domingo 20. 10 horas. Línea de salida
Por fin llega el momento. Todo un año esperando esto. Miramos alrededor, divisando las caras de los 1100 atletas participantes (aunque sólo apenas 200 sean los que compiten por el título de campeón de España). Entre ellos, viejos conocidos de las tantas y tantas carreras que cada uno de nosotros hemos realizado durante el año. Se acerca el inicio de la prueba, los nervios aumentan, la tensión en el pelotón se hace notar, los atletas se apiñan intentando buscar la mejor posición de salida posible. Y sin más aviso que un inesperado disparo mientras la organización todavía situaba al pelotón tras la línea de salida, la carrera comienza.
A partir de aquí, los 21 duros kilómetros de este recorrido van quedando atrás uno tras otro. Los atletas van llegando a meta. El ganador de la carrera – que no campeón de España- un negrito de nombre impronunciable, que bate el record del circuito (ya me gustaría saber qué come esa gente para correr así!!).
Y para que conste que realmente corrimos…
Domingo 20. 12 horas
Tras una gran carrera por parte del equipo (todos pusimos de nuestra parte pero la organización no nos dio el premio a las ‘buenas intenciones’), nos relajamos con un buen chapuzón en la piscina…
Y una buena comida para recomponer fuerzas…
Domingo 20. 18 horas. En un bar indeterminado cerca de Murcia
De vuelta a casa tras la competición, decidimos parar en una cafetería para descansar un poco y estirar las piernas. El lugar, un bar en medio de un polígono industrial más vacío que la cabeza de Belén Esteban, del que sale una música a todo trapo. Una mirada al interior desvela un grupo de caballeros alrededor de una barra ocupada por dos señoritas. Pero no, no era un bar de streap-tease. (lástima!!). Era una cafetería normal y corriente.
Domingo 20. 21 horas. En la autovía camino de Valencia
Empieza el partido de la final del Eurobasket. España es la gran favorita. Tratamos de sintonizar la radio. Pero la muy jodía no permite que podamos escuchar el partido. Vamos, ni el partido ni cualquier otra cosa. Como no hay nada con lo que distraerse, uno de los integrantes del grupo decide poner toda la carne en el asador y tira de la música que almacena en la memoria de su teléfono. Ni más ni menos que los grandes éxitos de las fiestas de pueblo: Juanito Valderrama, Manolo Escobar, Paquito el Chocolatero, y otros muchos y variados artistas y exitazos.
Domingo 20. 23 horas. Fin de trayecto
Tras realizar una ruta turística por los pueblos de Valencia para dejar a la gente en casa, un servidor llega a casa completamente destrozado por el fin de semana, pero con ganas de repetir la experiencia.
lunes, 22 de junio de 2009
Round 17: San Pedro
Pero por mucho que el perfil nos diga que vamos bajando a medida que avanzamos en la prueba, puedo asegurar que no da esa sensación desde dentro de la carrera. Es más, esos 300m de desnivel se encuentran intercalados con innumerables toboganes que rompen el perfil descendente, .... y las piernas de quien los recorre.
Como aperitivo a este recorrido, en los dos primeros kilómetros se sube un pequeño puerto que, aunque no es demasiado exigente en sus desniveles, sus más de 1.5km dejan a cualquiera seriamente tocado si no te lo tomas con calma (y como soy un chico aplicado, no he vuelto a cometer el error del año pasado). Tras éste, una bajada bastante rápida de otro kilómetro para tomar en el km 3 el camino que ha de llevar el recorrido hasta La Solana, situada en el km 10. Este tramo es ciertamente traicionero, pues no encadena más de 200m seguidos con el mismo perfil: subes, bajas, subes, llaneas, bajas, llaneas, bajas, subes,.... y así durante 7 largos kilómetros. Lo único bueno de este tramo es la sombra que arrojan los árboles que lo jalonan.
Llegado al km 10, el recorrido da un vuelco total: se pasa del camino al asfalto (si se le puede llamar así), y de la entre-sombra de los árboles a la insaciable voracidad de lorenzo. Y es que desde el km 10 hasta meta la única sombra que puedes encontrar es la del corredor que va delante tuyo, eso sí, si es más alto que tú.
Estos últimos km se hacen especialmente duros por el calor, ya que los cerca de 30º que contabilizaba el mercurio en esta edición fueron más decisivos que los 17km de la carrera.
Los dos últimos kilómetros ya se realizan dentro del pueblo, trazando estrechas callejuelas hasta llegar a la línea de meta. Pero en vez de cruzar por debajo del esperado arco, el recorrido se desvía hacia la iglesia del pueblo, la cual está construída en una pendiente que, aunque no es ni muy larga ni muy fuerte, no tiene misericordia de los pobrecillos corredores que llevan 16km de bastante dureza en sus piernas. En mi opinión, este último kilómetro es una broma pesada que, en una primera edición puede sentarte bien o mal, pero que en la segunda vez que participas, no te hace ni puñetera gracia. Ya veremos qué pasa en la tercera.
miércoles, 17 de junio de 2009
Round 16: 10 Millas Madrigueras
Este año no jugaba la selección (lo hacía al día siguiente en el torneo ese que nadie sabe como se llama ni quién lo juega), pero seguía haciendo mucho calor. Tanto es así, que Protección Civil recomendó a la organización del evento retrasar media hora (de las 19 a las 19:30) el pistoletazo de salida. Pero aún así, el calor persistía. Por lo que pude ver en algún termómetro callejero, la temperatura ambiente sobrepasaba los 34ºC.
Pero este año no he sufrido tanto como lo hiciera el año pasado. La razón es sencilla: salí a correr con una contractura y no forcé en ningún momento. Simplemente me dediqué a disfrutar del paisaje y realizar un entrenamiento a un ritmo medio.
La cuestión es que me situé en la parte trasera del pelotón en la línea de salida, pues tenía pensado salir despacio y no quería molestar al resto de corredores que suelen salir a saco paco. El primer kilómetro fue una toma de contacto con la carrera para ver las sensaciones que mi contractura arrojaba. Al ver que todo iba bien, decidí ir subiendo poco a poco el ritmo para encontrar sensaciones y ver como se comportaba la pierna. Y todo fue bien hasta llegar a un ritmo máximo en el que la pierna empezaba a dar pequeños avisos. Y como chico aplicado, me tomé dichos avisos muy seriamente y bajé de nuevo el ritmo hasta cotas más cómodas.
Sin duda, la mejor parte de esta carrera ha sido el ver el pelotón desde su parte trasera, ver el esfuerzo de cada corredor dando su máximo, luchando contra el calor, el aire, la inclinación del terreno, etc. Casi me daba vergüenza el ir entrenando y pasar a la gente como si fuese montado en bicicleta. Para darse una idea de este hecho, debí salir sobre la posición 400 y llegué a meta sobre la 100. La carrera fue un continuo adelantamiento de corredores, lo que moralmente a mí me supo a gloria. Pues no hay mejor motivación que ver que vas más fuerte que el resto y que prácticamente no necesitas realizar un gran esfuerzo para progresar.
Resumiendo, ha sido una carrera extraña por la forma en la que la he competido pero bastante gratificante al final. Pues aunque esta carrera me ha retrasado en la clasificación del circuito, al final del año me aportará unos puntitos que van a venir muy bien para mantener o ganar puestos.
lunes, 8 de junio de 2009
Round 15: Media Maratón Tobarra
Eso si, los 300 estábamos allí (esta vez no íbamos vestidos de espartanos :-)) somos asíduos corredores, enfermos tal vez, que apenas fallamos ninguna carrera.
La historia de la carrera es corta: con una participación tan corta, en seguida se formaron grupillos de dos ó tres corredores que llenaron las calles de la ciudad. Los más rápidos en seguida abrieron hueco y el resto hicimos lo humanamente posible para seguirles en la distancia. Pero las constantes subidas y bajadas de las calles de la localidad pronto empezaron a hacer mella en la gente y, en la tercera vuelta del circuito de 7km, las fuerzas empezaron a flaquear. Sin duda, esta es una de las medias más traicioneras que te puedes encontrar, pues no hay tiempo para el más mínimo descanso, al menos si no quieres perder tiempo.
Al final, mejor carrera en cuanto a posición de la temporada (es lo que tiene cuando va poca gente), pero sobre todo una notable mejoría en cuanto a las sensaciones durante la prueba. Parece que voy recuperando la forma poco a poco.
Lo malo es que ya se acaban las carreras duras y empieza el calendario de carreras de 10km. Será cuentión de ir preparando el campeonato de España y usar estas pruebas como un entrenamiento rápido.
miércoles, 3 de junio de 2009
Round 14: Abengibre
La edición del año pasado de esta prueba me enseñó una cosa: los que van en cabeza corren mucho y no hay que intentar seguirlos, pues tarde o temprano vas a hincar la rodilla en tierra. Pero este año he optado por obviar esta sabia enseñanza y he vuelto a tirar con la "élite". Y lo he pagado.
Para poner en antecedentes a quién nunca ha corrido esta carrera, se dan dos vueltas a un circuito de 4.950 metros, que se estructura más o menos de la siguiente manera: un primer kilómetro con una subida continuada con desniveles medios de un 5%, 1 kilómetro de llaneo (casi siempre con viento en contra), 2 kilómetros de bajada y otro kilómetro callejeando por el pueblo en terreno variado. Sumemos a todo ello que tan sólo en el último kilómetro se puede encontrar una mínima sombra que palie los efectos de un sol de justicia (32ºC este año, casi nada) y ya tenemos una carrera bastante completa.
Sobre todo, la mayor trampa del recorrido es el primer kilómetro, ya que la gente está fresca y tira con fuerza. Para la primera vuelta al recorrido, la táctica es buena, pero cuando comienzas la segunda, te das cuenta que deberías haber guardado ese puntito de fuerza que tan alegremente has despilfarrado. La bajada también tiene su pequeño riesgo, ya que las piernas avanzan con una zancada muy alegre sin darse cuenta de que lorenzo está causando estragos. Pero la parte que realmente te mata es el kilómetro por el pueblo, que con sus continuos cambios de dirección y de pendiente, te mina las fuerzas a base de cambios de ritmo. Y los cambios de ritmo son lo que peor le sientan a un corredor diesel como yo.
Pero no todo son trampas y cosas malas: la cantidad de gente del pueblo que se vuelca en el esta carrera, tanto colaborando como animando desde la acera es impresionante. Probablemente sea más del 90% de la población.

Como ya he dejado caer al principio, este año volví a usar la estrategia del año pasado: salir fuerte al principio para manternerme con el grupo cabecero e intentar aguantar hasta el final con ellos. Me he dado cuenta de que esta estrategia no es la más adecuada para mi, al menos mientras tenga un ritmo mucho inferior al de esta gente, pero sin duda el año que viene la volveré a usar, porque como dice el refrán: a la tercera va la vencida!!
Round 13: Almansa
Además, al ser Almansa un pueblo que se encuentra en una zona cercana a cuatro provincias (Albacete, Alicante, Valencia y Murcia), la participación es simplemente asombrante: este año 4200 personas!!!
La verdad es que también ayuda a la convocatoria la peazo bolsa del corredor que regalan a los participantes (sin duda la mejor de todas las carreras en las que he estado), junto con los premios adicionales que dan a los primeros clasificados: a los 150 primeros hombres un par de zapatos y a todas las mujeres un par de zapatillas. Teniendo en cuenta que la inscripción cuesta entre 6 y 8 euros, es una carrera la mar de rentable.
Dejando aparte el tema de regalos, este año la carrera contaba con un padrino de lujo: un tal Chema Martínez. Perdón, el señor Chema Martínez, porque al mejor fondista que hemos tenido en los últimos años en España hay que tratarlo de usted. Junto con todos los actos que rodeaban su visita, la organización pretendía de él el que rebajara el record de tiempo de la prueba, establecido en 1:06 por Conrado Oñate (creo que fue él, pero no estoy muy seguro). En principio la tarea no era demasiado complicada por los motivos ya señalados: recorrido propicio y atleta de talla mundial. Pero con lo que no contaba nadie es con la lluvia que acompañó durante toda la prueba. No es que fuese una lluvia intensa ni molesta, pues se agradecía el bajón de temperatura ambiente que provocó. Lo único que quer esta lluvia provocó es que todo el recorrido fuese altamente resbaladizo y hubiese que extremar las precauciones al pisar pasos de cebra o, simplemente, afrontar un giro para cambiar de calle.
Finalmente, el bueno de Chema se hizo un entrenamiento por las calles de Almansa, pues tampoco tuvo competencia (el segundo clasificado acabó a casi 3 minutos por detrás de él) y realizó un modesto 1:09.
Sin embargo, tras analizar los tiempos de varios corredores que siempre acaban por delante mío, me he dado cuenta que a la gente se le hizo muy dura y bajó mucho su rendimiento habitual. Quizás influya el mes de Mayo infernal que ha deparado el circuito, con tantas carreras y tan duras. Todos los corredores son humanos y tarde o temprano acusan el cansancio. Y yo llevo ya una temporada acusándolo. Pero no hay margen para respiros, que la competición por los primeros puestos de la general del circuito está más que reñida.







